Grupo Espiritualidad Itinerario de la Persona

3. ¿CÓMO AFRONTAR LA AMENAZA A LA INTEGRIDAD DE LA PERSONA? DEL SUFRIMIENTO A LA SANACIÓN, A TRAVÉS DE LA ACEPTACIÓN DE LA REALIDAD.

- Ampliación de la conciencia del “yo”

La amenaza a la integridad de cualquiera de estas dimensiones, que cada uno de nosotros ha valorado como parte de si mismo, puede ser fuente del distrés que llamamos sufrimiento.

Las formas en que puede cesar este distrés son, bien porque se disuelve, se resuelve y cesa la amenaza, o bien cuando persiste y la realidad que habíamos construido como “yo” se desestructura y se rompe, y pasada una primera fase se trasciende, es decir se traspasa y se asciende, y se reestructura a otro nivel superior. Después de la “fractura” el individuo toma una conciencia más ampliada de la realidad que considera su “yo” y atravesando e integrando la experiencia del sufrimiento, se reconstruye a un nivel superior de conciencia en un proceso que se denomina SANACION. ( Grof, 1995)

- La búsqueda de la integridad del “yo”

Stan Grof, uno de los pioneros de la psicología transpersonal, partiendo del análisis de situaciones de sufrimiento existencial, ha elaborado (Grof, 1995) el concepto de “emergencia espiritual” como el movimiento del individuo hacia un modo más amplio de ser, que implica un proceso potencialmente curativo y transformador, que lleva a través del sufrimiento hacia la expansión de la conciencia y a un profundo sentido de conexión con otras personas, la naturaleza y el cosmos.

Este autor afirma que, en el curso de la enfermedad terminal, la vivencia que experimentan los pacientes de la proximidad de la muerte tiene un extraordinario potencial transformador y de sanación (Grof, 1995).

Balf Mount (Mount et al., 2007) nos recuerda que: “El objetivo de los cuidados paliativos es promover la calidad de vida optima y fomentar la sanación- esto supone, un cambio hacia la experiencia de integridad y plenitud en el continuum de la calidad de vida”

Según Victor Frankl (Frankl, 1987), sufrir “significa obrar y significa crecer, pero significa también madurar. En efecto el ser humano que se supera madura hacia su mismidad. Sí, el verdadero resultado del sufrimiento es un proceso de maduración. Pero la maduración se basa en que el ser humano alcanza la libertad interior, a pesar de la dependencia exterior.”

Más recientemente, Shaver ha propuesto un nuevo modelo (Shaver, 1999) según el cual la esencia del sufrimiento humano puede entrar en una de las tres categorías: el abandono del self, el aislamiento o la pérdida de sentido.

Según Shaver (Shaver, 2002), el abandono del self ocurre en la primera infancia y supone el abandono psicológico del verdadero sentido de Uno Mismo y su sustitución por mecanismos compensatorios (éxito, fama, poder, prestigio, relaciones sociales, etc.) que intentan recrear la ilusión de integridad en la vida adulta, y que sin embargo se derrumban ante la amenaza de la enfermedad terminal y la muerte. Según Shaver la mayor parte de lo que se denomina sufrimiento es en realidad el fracaso y la pérdida de estos mecanismos compensatorios y el dolor del sufrimiento es el resultado de desenmascarar el subyacente sentido de falta de integridad del self.

Según este modelo, las intervenciones que animan a recordar, experimentar e integrar al enfermo en su naturaleza más profunda, pueden facilitar la sanación emocional y psicoespiritual.

Shaver nos indica que una comprensión mas profunda del sufrimiento puede ofrecernos una nueva comprensión de crecimiento y bienestar psicológico que pueden darse al final de la vida, lo que a la vez tiene el potencial de afectar positivamente la experiencia de morir.

En su libro “El Hombre en Busca de Significado”, escrito al poco tiempo de su liberación del campo de concentración de Auschwitz, Viktor Frankl (Frankl, 2004) sugirió que la búsqueda fundamental humana no se dirige hacia la fama, la fortuna, el prestigio, los bienes materiales o la satisfacción sexual, sino hacia una experiencia de significado. Frankl comentó que el significado puede ser encontrado en cosas creadas o logradas, cosas que nos han sido dejadas como legado, cosas amadas, cosas en las que se cree y en el sufrimiento en sí. Además, Frankl afirma: “A un hombre se le puede robar todo excepto una cosa: la última de las libertades humanas – el poder elegir nuestra actitud en cualquier circunstancia, el poder elegir nuestro propio camino.”

Frankl se ganó su profunda comprensión de manera muy dura, el infierno que fue Auschwitz añade peso a sus palabras – la libertad de escoger, ¿incluso en tales circunstancias? Esto refuerza la posibilidad de que podamos encontrar la misma libertad al afrontar nuestros propios desafíos personales. Como extensión a estas observaciones, Fankl desarrolló la Logoterapia como un medio para promover un mayor sentido de significado personal.

Todos estos autores al igual que la mayoría de tradiciones de sabiduría (Grof, 2006), coinciden en que la trascendencia del sufrimiento al final de la vida, puede promover la sanación emocional y conducir hacia un sentido íntimo de ser, más profundo y conectado. De esta forma, la trascendencia al final de la vida puede ser entendida como una forma de conexión profunda con la propia naturaleza esencial.

Referencias:
• Frankl V. (1987). El hombre doliente. Barcelona, Herder, pág. 254
• Frankl V. (2004). El Hombre en busca de sentido. Barcelona, Herder.
• Grof C y Grof S. (1995). La tormentosa búsqueda del ser. Una guía para el crecimiento personal a través de la emergencia espiritual. Barcelona, La liebre de Marzo.
• Grof S. (2006). El viaje definitivo. La consciencia y el misterio de la muerte. Barcelona, La Liebre de marzo, pp. 63-67.
• Mount B, Boston P H, Cohen S R. (2007). Healing connections: On moving from suffering to a sense of well-being, J of Pain Sym Man.; 33: 4
• Shaver WA. (1999). A simplified paradigm to address suffering in end-of life care. J. of Pal Med.; 2(2): 250.
• Shaver WA. (2002). Suffering and the role of abandonment of self, J. Hosp. and Pall. Med.; 4: 46-53.





 
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